MuseScore #19: Instalación en Ubuntu

Aprovechando que he trasladado definitivamente mi entorno de trabajo personal de Windows a Linux, quiero dedicar un artículo especial para mostrar lo sencillo que es instalar MuseScore sobre una plataforma con Ubuntu 11.10 (última versión oficial en la fecha en que escribo esto).

Una de las principales razones, además del precio, que me llevaron a elegir MuseScore como mi programa predilecto de edición de partituras era precisamente esa disponibilidad multiplataforma. Tanto si eres usuario de Windows, de Mac, Linux, o como yo, que trabajo indistintamente en sistemas diferentes, MuseScore siempre está a tu disposición. Puedes comenzar a editar una partitura en Windows y continuar donde lo dejaste después sobre un equipo con Linux. MuseScore llega a todo tipo de usuarios, independientemente del sistema operativo que utilicen. Eso es algo muy a tener en cuenta siempre a la hora de comprometernos con determinado software.

La manera más simple de instalar un programa es a través del Centro de Software de Ubuntu. Ábrelo desde el Lanzador de Unity usando el icono que representa una cartera roja. En la lupa de búsqueda, escribe musescore, tras lo cual aparecerá localizado.

Haz clic sobre él para seleccionarlo; se te mostrarán dos botones que te permitirán ampliar información e instalar MuseScore.

Si le das al botón Más información, comprobarás que la versión que se va a instalar es la 1.1. Esa es la que, en el momento de escribir esto, tiene el Centro de Software de Ubuntu. Ya sabes que hace unas semanas salió la versión 1.2, pero aún no está disponible en los repositorios principales. A pesar de esto, he preferido explicar en este artículo el modo más fácil de instalación. En otra entrega mostraré cómo instalar y asegurarnos siempre de tener la versión más reciente de MuseScore.

Pulsa sobre el botón Instalar y facilita la contraseña del administrador cuando te sea solicitada.

Así de inmediato: ya tienes MuseScore instalado. Puedes localizarlo desde el Dash de Unity.

Me encanta esta filosofía de gestión de software que hay en Linux. Ante todo es libertad: puedes elegir la comodidad, como lo explicado aquí o incluso compilarte tú mismo el código fuente sin grandes miramientos.

Cuanto más me sumerjo en el mundo Linux y, en general, en el software de código abierto, como MuseScore, más me cuesta mirar atrás…

Javier Montero Gabarró


http://elclubdelautodidacta.es/wp/2012/04/musescore-19-instalacion-en-ubuntu/


El texto de este artículo se encuentra sometido a una licencia Creative Commons del tipo CC-BY-NC-ND (reconocimiento, no comercial, sin obra derivada, 3.0 unported)


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Python – Capítulo 30: Instalación de Python 3 e IDLE en Ubuntu

Si tienes Linux, ponerte a programar en Python es cuestión de un abrir y cerrar de ojos. En este artículo especial veremos cómo instalar Python 3 e IDLE sobre Ubuntu 11.10.

Debes saber, en primer lugar, que en la mayoría de las distribuciones Linux, Python se encuentra ya preinstalado.

Veamos qué nos ofrece Ubuntu 11.10. Observa la figura:

En primer lugar hemos lanzado python, tal cual, y comprobamos que está instalada la versión 2. Pulsamos Ctrl-D para salir y escribimos, ahora, python3. El shell nos devuelve un mensaje indicándonos que no está instalado y nos ofrece una sugerencia de instalación para obtener el paquete básico.

No es que la versión que trae Ubuntu esté obsoleta. A la hora de programar en Python tenemos dos opciones: la versión 2 o la 3. La cuestión es que son incompatibles. La razón de que aún siga existiendo Python 2 es que hay innumerables desarrollos funcionando que necesitarían ser reescritos para la versión 3. Además, hay importantes librerías que aún no han sido migradas a la nueva versión.

Haremos caso omiso de la sugerencia del shell e instalaremos Python de modo que nos incluya además, el entorno de desarrollo IDLE.

Abre el Centro de Software de Ubuntu y escribe, en la lupa de búsqueda, python:

Selecciona IDLE (con Python-3.2) y pulsa sobre el botón Instalar. Será necesario que facilites la contraseña del administrador para poder instalar nuevo software.

Comprobemos que todo ha ido bien. Veamos qué nos contesta el shell ahora:

Ahora sí; hemos instalado Python 3.2.2.

Veamos qué pasa con IDLE.

Abre el Dash de Unity y escribe idle. Te deberá aparecer el icono del programa:

Haz clic sobre él y listo.

Maravilla…

Javier Montero Gabarró


Python – Capítulo 30: Instalación de Python 3 e IDLE en Ubuntu


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Instalación de un servidor MySQL en Ubuntu

En episodios anteriores veíamos cómo instalar MySQL, un producto tradicionalmente ligado al mundo Linux, sobre una máquina Windows. En la entrega de hoy instalaremos el servidor sobre un equipo con Ubuntu 11.10, algo que, como verás, es más simple aún, si cabe.

Existen varios caminos que podemos tomar si queremos instalar un servidor MySQL. Uno de ellos es instalando LAMP (Linux – Apache – MySQL – PHP), que nos preparará la máquina con todos los ingredientes para convertirla en un servidor web local. Otro es realizando una instalación independiente del producto, que es de lo que nos ocuparemos ahora.

Hay diversos modos de instalar nuevos programas en Ubuntu. Emplearemos aquí el Centro de Software de Ubuntu, que puedes encontrar en la barra de Unity (el icono que representa a una bolsa roja).

Ábrelo y, en la lupa de búsqueda, escribe MySQL. Te aparecerán diversas sugerencias de instalación.

Elegimos la opción Servidor MySQL y pulsamos sobre el botón Instalar.

Para poder continuar deberemos facilitar la contraseña del administrador del sistema.

Comienza el proceso de instalación. En un momento dado nos solicitará la contraseña del usuario root, el superadministrador SQL

Y no hay que hacer nada más, así de simple. El servidor MySQL quedará instalado, listo para que interactuemos con él. No debemos preocuparnos en levantar el servicio cada vez que arranquemos la máquina, el sistema lo hará por nosotros.

Más adelante, cuando lo necesitemos, instalaremos otros paquetes que nos facilitarán la administración o la ejecución de consultas. Todo a su momento.

En la próxima entrega, ya con el servidor instalado, comenzaremos a meterle mano a SQL. Todo lo que veamos será independiente de que MySQL esté instalado sobre un equipo Linux o Windows. Elige el entorno que prefieras.

Javier Montero Gabarró


http://elclubdelautodidacta.es/wp/2012/04/instalacion-de-un-servidor-mysql-en-ubuntu/


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Conexión al IRC Hispano en Ubuntu con XChat

Existen diversos clientes IRC disponibles para Linux. Mi favorito es, sin duda, XChat. También dispone de versión para Windows, pero para este sistema operativo siempre me he decantado por mIRC, excelente por su capacidad para programar scripts.

En la práctica de hoy instalaremos XChat 2.8.8 sobre Ubuntu 11.10 (Oneiric Ocelot) y lo configuraremos para conectarnos a la red IRC-Hispano.

Instalando XChat

Existen diversos modos de instalar Xchat en Ubuntu. Voy a explicar aquí a hacerlo a través del Centro de software de Ubuntu, presuponiendo que el equipo está conectado a Internet.

Arrancamos el Centro de Software desde el lanzador de Unity y escribimos xchat en el cuadro de texto de búsqueda.

Seleccionamos XChat IRC y pulsamos sobre Instalar.

Para proceder con la instalación necesitaremos permisos de administración, por lo que deberemos facilitar la contraseña del administrador cuando se nos solicite.

Configuración de XChat

Una vez instalado, arrancamos XChat buscándolo desde el botón de Inicio de Unity y configuramos los datos de conexión.

Tan sólo nos resta seleccionar la red IRC-Hispano. La buscamos entre las redes disponibles y nos encontramos una sorpresa: no figura entre ellas.

Pulsamos sobre el botón Añadir, escribimos IRC-Hispano y pulsamos Enter. La red nueva nos aparecerá en la lista.

Ahora debemos configurar la red indicando, al menos, algún servidor perteneciente a ella. Pulsamos sobre el botón Editar y modificamos la entrada por defecto para que figure el servidor siguiente:

irc.irc-hispano.org/6667

El número 6667 se refiere al puerto TCP en el que escuchan la mayor parte de los servidores IRC.

No hace falta añadir más servidores. El que hemos especificado se ocupará de redirigirnos al que la propia red estime conveniente.

Si lo deseamos, podemos activar la casilla Conectarse automáticamente al inicio, de modo que cuando arranquemos XChat se nos conecte inmediatamente a IRC-Hispano.

That’s all folks

Y eso es todo… Cerramos la ventana y pulsamos sobre el botón Conectar. En lo sucesivo, si hemos activado la casilla de verificación anterior, la conexión se efectuará inmediatamente.

Y podemos entrar en nuestro canal favorito:

Sea cual sea tu sistema operativo, utiliza el IRC. Le da 1000 vueltas a cualquier otro sistema de chat.

Javier Montero


Conexión al IRC Hispano en Ubuntu con XChat


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Knoppix a la velocidad de la luz

Llevar siempre con nosotros un CD de Knoppix es casi como ir cargados con una super máquina Linux repleta de utilidades, pero con la ventaja de que no ocupa ni pesa nada.

Al igual que un alma en pena  necesita un cuerpo material para cobrar vida, Knoppix requiere un ordenador que le “ceda” temporalmente sus recursos. Pero se trata de un fantasma bondadoso y, si no se le provoca, una vez abandone el cuerpo no habrá dañado en absoluto a su amable anfitrión.

El punto débil de Knoppix es precisamente aquello que lo hace tan atractivo: todo su arsenal de aplicaciones descansa en el CD. Esto trae consigo dos importantes limitaciones:

  1. El tiempo de acceso a la unidad de CD es muy alto. Bastante más lento que un disco duro (que, a su vez, es bastante más lento que la memoria RAM).
  2. El CD de Knoppix deberá estar en la unidad hasta que hayamos apagado el sistema, con lo cual el lector no estará disponible para otros usos.

Existe un truco mágico que soluciona estos dos inconvenientes.

El modificador de arranque toram provoca que se vuelque el contenido completo del CD en memoria RAM. De este modo mataremos dos pájaros de un tiro:

  1. La velocidad de acceso es tremenda: no hay que ir al CD a buscar nada más. Se supera con creces incluso a los tiempos de acceso al disco duro.
  2. Al estar todo el CD volcado en RAM, no necesitamos más el disco de Knoppix. Podemos retirarlo de la unidad y así tendríamos el lector o grabador disponible para cualquier otro uso.

Si esto es tan maravilloso, ¿por qué no lo hacemos siempre?

Estamos hablando de cargar el contenido del CD completamente en memoria. El disco de Knoppix viene repletísimo hasta las trancas (700 MB). Si además tenemos en cuenta la memoria que el sistema necesitaría para sus labores básicas, resulta que deberéis contar con un mínimo de 1 GB de RAM para hacer esta realidad posible.

Si la memoria no es el problema, nada nos impide poner esto en práctica. Cuando nos aparece el prompt boot: , al inicio, escribimos:

knoppix toram

O, mucho mejor, como ya nos sabemos unos cuantos trucos (ver entradas anteriores del blog):

knoppix lang=es no3d toram

Lo que provocará que el sistema arranque en español, desactive los efectos gráficos (muy bonitos, pero consumidores de recursos) y se vuelque completamente en RAM, liberando la unidad de CD.

Durante el proceso de arranque veremos un nuevo mensaje:

Copying data, press space to skip

Está copiando un CD completo a memoria y esto toma su tiempo. Estimad que el arranque se demorará en torno a los cinco minutos más. Pero merecerá la pena la espera, os lo aseguro ( a no ser que necesitéis Knoppix para resolver alguna tarea rápida que requiera menos de ese tiempo).

Si nos arrepentimos, podemos pulsar, como nos indica el mensaje, la barra espaciadora. En ese caso, regresaremos a Live-mode y aparecerá en pantalla el mensaje:

>>> Please do not remove medium until shutdown!

Es decir, que ni se os ocurra sacar el CD del sitio.

Si tenéis máquinas con al menos 1 GB de RAM, probad lo explicado hoy. Sólo una advertencia: ¡abrochaos bien los cinturones de seguridad!

Javier Montero

Knoppix: Copia de seguridad del Master Boot Record

Knoppix 6.4.4
Nivel: Avanzado

Si quizás sois como yo, que os gusta enredar y tocar en las entrañas del software, incluso en las del más íntimo, ligado al propio arranque de la máquina, entonces seguro que esta entrada puede que os ayude a evitar un buen susto.

En el “sector de arranque”, los primeros 512 bytes del disco duro, se encuentra almacenada una zona crítica para el inicio del equipo: el Master Boot Record (MBR), que suele contener el primer código de arranque y la tabla de particiones del sistema.

Los gestores de arranque escriben en esta zona, un virus puede alterarla, o incluso vosotros mismos si sóis como yo y os pierde la curiosidad. Es una buena precaución tener a salvo el MBR con una copia de seguridad.

La utilidad que emplearemos es dd, presente en todas las distribuciones de Linux. Si la máquina es un Windows, arrancamos con nuestro CD mágico de Knoppix y ya tenemos toda la potencia de Linux al alcance de nuestros dedos.

Hace más de un año escribí el artículo “Creación de imágenes de discos duros”, en el que explicaba cómo clonar un disco utilizando dd. La mecánica de trabajo es la misma y no vendría mal su relectura.

Introducimos el CD de Knoppix, pinchamos un “lápiz” USB en el que volcaremos la copia de seguridad y arrancamos la máquina.

Cuando aparece el prompt boot: escribimos, antes de que continúe el proceso de arranque:


knoppix 2 lang=es

de modo que Knoppix arrancará en modo texto y con la disposición de teclas de nuestro idioma.

Una vez concluido el arranque, comprobemos cómo han sido detectados los discos:


fdisk -l

En mi caso, que lo he lanzado desde un portátil, aparece el disco interno como sda y el lápiz USB como sdb, con sus respectivas particiones sda1 y sdb1.

Montamos el dispositivo USB para poder almacenar ahí la copia de seguridad:


sudo mount /dev/sdb1 /mnt/sdb1

Copiamos el MBR con este simple comando:


dd if=/dev/sda of=/mnt/sdb1/portatil.mbr bs=512 count=1

Al momento, se habrá creado el fichero portatil.mbr en el dispositivo usb.

Revisemos la sintaxis del comando:

Con if especificamos el fichero origen, en este caso el disco duro interno. El fichero de salida se indica con of. El proceso se realizará volcando UN único bloque (count) de 512 bytes (bs).

A partir de ahora podéis experimentar a gusto en esa zona tan delicada del disco. Tal vez os animéis a diseñar vuestro propio gestor de arranque.

Si las cosas no funcionan como esperabais, siempre se puede dar marcha atrás y restaurar el MBR que teníais en un principio con:


dd if=/dev/sdb1/portatil.mbr of=/dev/sda

Cargaos sin miedo el MBR. Yo ya lo he hecho un par de veces (y no siempre tenía una copia de seguridad a mano).

No, mejor no me hagáis caso: no asumo ninguna responsabilidad por lo que podáis hacer.

Javier Montero

Creación de imágenes de discos duros

Nota importante: este artículo fue actualizado el 6/4/2012 para ser compatible con la versión de Knoppix existente en ese momento (6.7.1). Tras la lectura de este texto, asegúrate de echar un vistazo al artículo más moderno, que refleja los comandos actuales.


Quizás nos hayamos preguntado en alguna ocasión cómo podríamos hacer una copia exacta de nuestro sistema que pudiera permitir una cómoda recuperación en el caso de que sucediera un “accidente” en el disco duro.

La mayor parte de las veces no desearíamos simplemente reinstalar el sistema operativo. Probablemente hayamos empleado muchas horas configurando nuestro entorno, drivers, parches de seguridad, aplicaciones, etc. Una fallo en el disco duro, sin duda el elemento más frágil del sistema, podría suponer una verdadera catástrofe.

Voy a aprovechar que tengo que hacerlo en uno de mis equipos para describir aquí el proceso. Se trata de un portátil de 60 GB corriendo bajo Windows XP. El sistema operativo no es algo relevante; vamos a sacar una instantánea del sistema, haya lo que haya dentro.

En mi caso, volcaré la imagen del disco en un fichero llamado portatil.img que almacenaré en un disco duro externo USB. El espacio disponible en el disco destino debe ser superior o igual al tamaño completo del disco que queremos copiar.

Usaremos como herramienta un Live CD de algún sistema Linux. Yo recomiendo Knoppix, que podéis descargar gratuitamente en http://www.knoppix.net.

Knoppix, como todos los Live CD, permite arrancar un entorno Linux completo sin tocar en absoluto los discos duros de la máquina. Nada se instala. Una vez reiniciemos el ordenador sin el CD en la bandeja volvemos a encontrarnos nuestro antiguo sistema operativo como si nada hubiera sucedido.

Siempre llevo encima un CD de Knoppix. Su capacidad para detectar hardware es asombrosa y el paquete de aplicaciones que trae ya instaladas está muy cuidado.

Recurro con frecuencia a Knoppix cuando viajo y alguien me presta su ordenador y no deseo interferir en lo más mínimo en nada de lo que tiene en él. Sólo tengo que arrancar con el CD y tengo a mi disposición todo tipo de aplicaciones ofimáticas, herramientas de comunicaciones, de seguridad, etc…

Por ejemplo, entre las delicias que ya se incluyen de serie está el VirtualBox. Acostumbro a llevar encima un disco duro de 2’5″ repleto de máquinas virtuales que tengo especializadas en diversas tareas. Si en algún momento necesito utilizar una en un sistema que no tiene VirtualBox y no deseo instalarlo, me basta con utilizar el Live CD y lanzarlo desde allí.

Utilizo también Knoppix para recuperar ordenadores que no arrancan, ficheros perdidos, o limpiar máquinas de virus en sistemas demasiado contaminados para ser saneados desde dentro de ellos.

Pero vayamos al asunto, la utilización de Knoppix para crear una imagen del disco duro…

Insertamos el CD de Knoppix, pinchamos el disco USB externo y arrancamos el equipo. Si nada ocurre y continúa lanzándose el sistema operativo de siempre revisemos el setup de la máquina y establezcamos el orden de arranque adecuado.

En pocos segundos comenzará a arrancar Knoppix y nos aparecerá un prompt que nos permitirá definir algunas opciones de inicio. Si no indicamos nada el proceso seguirá con las opciones por defecto y tratará de lanzar el entorno gráfico. Puesto que no lo vamos a necesitar en esta ocasión, cuando aparezca el prompt,

boot:

escribimos

knoppix 2 lang=es

De este modo se iniciará en modo texto (run level 2) con el teclado configurado en español.

Inspeccionemos que discos ha detectado con

fdisk -l

En mi caso aparecen el disco interno del portátil /dev/sda (60 GB), con una única partición NTFS en /dev/sda1 y el disco externo en /dev/sdb (750 GB) también con una única partición NTFS /dev/sdb1.

Puesto que queremos escribir la imagen en el disco duro externo, necesitaremos montarlo previamente para poder acceder a él. Knoppix ya crea puntos de montaje por defecto para cada disco que detecta. En este caso, hay uno preparado en /mnt/sdb1. En esa ubicación montaremos la partición /dev/sdb1.

sudo mount /dev/sdb1 /mnt/sdb1

Y ahora ya estamos en condiciones de lanzar el siguiente comando para crear la imagen:

dd if=/dev/sda of=/mnt/sdb1/portatil.img bs=4k conv=noerror

El parámetro if nos permite especificar el fichero de origen. En este caso, el disco duro completo interno del portátil (/dev/sda). El disco será copiado completamente y se mantendrán todas las particiones que pudieran existir en él.

Con el parámetro of indicamos el fichero de destino. En este caso, portatil.img, que se creará en el path especificado.

El parámetro bs hace referencia al tamaño de bloque que tomará en cada lectura y escritura. Por defecto es de 512 bytes. Yo prefiero especificar 4 Kbytes en particiones NTFS. La opción por defecto sirve, pero esta es sensiblemente más rápida, al tener que efectuar menos operaciones de lectura/escritura.

El especificador de conversión noerror hace que la copia no se interrumpa en el caso de que se detecte un fallo físico del disco de origen.

Mucho cuidado, por lo general, a la hora de utilizar dd. Es importante no confundir if con of, el fichero de origen con el de destino. Un sistema de ficheros puede quedar completamente borrado si realizamos la operación equivocada.

Y eso es todo… Esperamos unos 45 minutos (para mi disco de 60 GB) y ya tenemos una copia exacta, byte a byte, del disco duro del portátil en el fichero portatil.img.

En alguna ocasión me ha tardado varias horas para discos duros más pequeños incluso, pero era debido a que los puertos USB de la máquina no eran 2.0.

Si algún día necesitamos reconstruir esa imagen porque se ha dañado nuestro sistema, bastaría con efectuar la operación inversa. Llegado al punto de lanzar el comando dd efectuaríamos, esta vez:

dd if=/mnt/sdb1/portatil.img of=/dev/sda bs=4k conv=noerror

y tendríamos el equipo reconstruido nuevamente.

Las labores aquí descritas son para un usuario intermedio y no se necesita poseer grandes conocimientos sobre sistemas informáticos para llevarlas a la práctica.

Espero haber despertado en alguno la curiosidad por el fascinante mundo Linux y sus centenares de excelentes aplicaciones que tenemos a nuestra disposición gratuitas. Un Live CD, como Knoppix, puede permitirnos pequeñas inmersiones graduales en ese mundo sin necesidad de modificar los sistemas que ya tenemos funcionando.

Javier Montero