Carrera Popular Nervión 2012

Con algo de retraso respecto a otras ediciones, iniciamos finalmente el ciclo de carreras populares que organiza el IMD en Sevilla. La gran novedad este año ha sido que las inscripciones han dejado de ser gratuitas, algo que no ha estado exento de polémica entre todos los aficionados a este deporte. Hay que reconocer, no obstante, que los precios son “populares”: veinte euros por el derecho a participar en todo el circuito, lo que incluye las 5 carreras de los distritos del IMD más la nocturna del Guadalquivir. Además, en el momento de recoger tu dorsal te hacen entrega de una bolsa de corredor con cuatro camisetas y una gorra. También existe la modalidad de pago por carrera individual (5 euros), pero a poco que quieras participar en unas cuantas te sale rentable el paquete completo. Y eso sin contar con la molestia de tener que recoger el dorsal para cada carrera, algo que no sucede si optas por el circuito completo, pues es el mismo para toda la temporada.

La verdad es que, de todas las carreras en las que he participado, las del IMD han sido las únicas por las que no he pagado dinero. Sin ir más lejos, correr en la San Silvestre vallecana me costó 19 euros; por participar en Divina Pastora pagué aproximadamente la mitad.

En cualquier caso, la tasa de participación ha sido excelente, aunque también es cierto que me he encontrado a gente corriendo sin dorsal.

Una mañana muy soleada, algo calurosa, pero sin el viento de todos estos días pasados. Todo perfecto para un placentero domingo deportivo.

Mi estrategia ha sido simple, no perseguía otro objetivo salvo disfrutar, apretando en la medida de lo posible, pero sin llegar a cansarme. Desde el aspecto más competitivo, tampoco se trataba de una prueba oficial. De hecho, la distancia ha sido sólo de 9100 metros.

Así que programo a ForeRundy a 5:45, como en Divina Pastora. Salgo muy bien y muy suelto. A veces creo que, como estoy corriendo con un pantalón corto que es la mínima expresión (en los entrenamientos suelo hacerlo con chandal), llevar tan poca tela sobre las piernas me hace dar una zancada más alegre. La cuestión es que los primeros kilómetros debí rodar en torno a 5′ /Km, o poco más.

Llegado el primer puesto de avituallamiento, al comprobar que lo había dejado atrás, di media vuelta y me dirigí a recoger la botella, algo que no debí hacer, pues supuso un punto de inflexión que me rompió la concentración y el ritmo excelente que mantenía. Además, si hubiera aguantado 10 metros, me hubiese encontrado con otra tanda de botellas más adelante.

El punto más duro, sin duda, el puente de la carretera de Carmona. Definitivamente, las cuestas no son lo mío y a la carrera de hoy no le han faltado unas cuantas.

Así que 9120 metros, según mi GPS, en 49′, lo que resulta en un ritmo medio de 5:22 /Km.

Se me ha hecho cortita y con ganas de más. Se ha notado ese kilómetro de menos. En compensación, la próxima excederá ampliamente los 10K.

Nos vemos el 13 de mayo en Triana…

Javier Montero Gabarró


Carrera Popular Nervión 2012


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El Club del Autodidacta

Dos días para la Nocturna del Guadalquivir

No he podido evitarlo. En plena rehabilitación tras una lesión ocurrida hace casi dos meses, me he acercado al estadio olímpico y he recogido mi dorsal para la carrera nocturna que se celebrará el día 30 en Sevilla.

Anteayer, escuchando la publicidad por la radio, noté como el gusanillo me devoraba. He estado todo el año esperando a esta carrera. Cuando empecé a soñar con ella apenas era capaz de sostenerme corriendo diez minutos. Me parecían sobrehumanos los 12 kilómetros de su recorrido. Y para mí todo un reto de superación personal. ¿Acaso no iba a ser capaz de formar parte de ese grupo de más de veinte mil personas que la concluye cada año?

Mucho ha llovido desde entonces, pero la ilusión por participar sigue siendo la misma. No puedo dejar de correrla. Al menos quiero intentarlo.

Hoy he hecho mi último entrenamiento: veinte minutos muy suaves (8 Km/h), dentro del plan de rehabilitación que me había trazado con incrementos de carga graduales. A este mismo ritmo, completaría los 12 Km en una hora y media. Me daría con un canto en los dientes, no me importa la velocidad, sólo deseo estar ahí y, a ser posible, no recaer en la lesión.

Los que queráis apuntaros podéis hacerlo aún hoy por Internet y hasta mañana en el mismo estadio olímpico. Es mucho más que una carrera, es una fiesta de participación popular en un entorno impresionante.

Y toquemos madera… Duele el pie, pero más duele el alma.

Javier Montero