Intervalos sin secretos – 1 de 2

¿Te suena a chino cuando escuchas hablar de terceras mayores, séptimas menores, cuartas aumentadas o quintas perfectas? Léete este artículo y despejarás tus dudas de una vez por todas.

Un intervalo, en teoría musical, no es más que una indicación de la distancia relativa que existe entre dos notas cualquiera. Un intervalo es armónico cuando esas dos notas suenan simultáneamente, como en un acorde. Cuando las notas están separadas temporalmente decimos que el intervalo es melódico. Si la primera nota es más grave que la segunda, el intervalo es ascendente, descendente en el caso contrario.

Estos conceptos son básicos, pero lo que quiero explicarte es cómo se nombran.

El nombre de un intervalo se compone de dos partes: distancia y cualidad. Por ejemplo, en un intervalo de quinta disminuida, la distancia es quinta y la cualidad es disminuida. En la primera parte de este artículo nos ocuparemos de la distancia, dejando la cualidad para el siguiente.

Para determinar la amplitud o distancia de un intervalo basta con contar cuántas notas hay en él, desde la más baja a la más alta, ambas incluidas.

Por ejemplo, ¿qué intervalo existe entre MI y SOL?

Consideremos que la nota más grave es MI; repetiremos después el cálculo partiendo desde SOL.

Enumeremos, una a una, todas las notas que existen entre ambas. En esta fase del cálculo no hay que tomar en cuenta ni sostenidos ni bemoles, sólo los nombres de las notas naturales.

MI – FA – SOL

Contabilizamos tres notas. Decimos que la distancia entre MI y SOL es una TERCERA.

Si la nota más grave fuera SOL, la enumeración sería la siguiente:

SOL – LA – SI – DO – RE – MI

con lo que la distancia entre SOL y MI es una SEXTA.

Otro ejemplo: calculemos la distancia entre SI y DO y el de su inversión, DO y SI.

SI – DO –> SEGUNDA

DO – RE – MI – FA – SOL – LA – SI –> SÉPTIMA

¿Y entre REb y SOL#?

Descartamos los bemoles y sostenidos, con lo que contamos las siguientes notas:

RE – MI – FA – SOL –> CUARTA

La distancia entre SOL# y REb, inversión del intervalo anterior es:

SOL – LA – SI – DO – RE –> QUINTA

Un último ejemplo: ¿cuál es la distancia entre DO y DO?

Si ambos son de la misma altura: DO –> PRIMERA, también conocido como UNÍSONO.

Si el segundo DO es el inmediatamente más agudo:

DO – RE – MI – FA – SOL – LA – SI – DO –> OCTAVA

Voy a contarte un pequeño truco: la suma de un intervalo más el de su inversión es siempre nueve.

Compruébalo en los ejemplos: tercera y sexta; segunda y séptima, cuarta y quinta; primera y octava.

Los intervalos siguen ampliándose más allá de la octava. Después de la octava existe la novena:

DO – RE – MI – FA – SOL – LA – SI – DO – RE –> NOVENA

DO – RE – MI – FA – SOL – LA – SI – DO – RE – MI –> DÉCIMA

y así sucesivamente.

Ya te habrás dado cuenta de una NOVENA es como una SEGUNDA (Do – Re), pero una octava más arriba; una DÉCIMA como una TERCERA

Y ahí tienes un segundo truco: la diferencia en amplitud entre un intervalo en la segunda octava y el básico es siete: 9-2=7; 10-3=7; etc…

Esto será particularmente útil cuando hablemos de acordes extendidos. Por ejemplo, si te digo DO séptima con novena, sabes que la novena es la misma nota que la segunda (9-7=2), es decir un RE para ese acorde en concreto, pero una octava más alto.

En la segunda parte aclararemos el misterio de la cualidad del intervalo. Asegúrate de comprender lo explicado aquí primero; el resto es igual de sencillo.

Javier Montero Gabarró


Intervalos sin secretos – 1 de 2


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El Club del Autodidacta

17 opiniones en “Intervalos sin secretos – 1 de 2”

  1. Hola Javier. Estoy iniciándome con el piano y el lenguaje musical. He encontrado esta página y me está siendo muy útil. Muchísimas gracias.

  2. Hasta hace poco no había ahondado en aprender ni lo básico de la teoría musical porque se me hacía sumamente aburrido, pero caí en cuenta de que llevaba años (sí, años) tocando a lo tonto sin saber qué estaba tocando exactamente. Por lo que me puse como meta aprender lo más que pueda de ella. Llevo muy poco tiempo estudiando y voy muy despacio ya que me costando bastante trabajo asimilar mucha de la información que envuelven el tema en cuestion. Dicho sea de paso, en muchos tutoriales y libros te explican de forma compleja y terminas más confundido que al principio y hasta molesto.

    Sin embargo quiero agradecerte, Javier, porque llevo un par de días repasando el indice recomendado de teoría de esta pagina y he comprendido cosas con las que llevaba atorado semanas. En verdad que explicas de forma tan comprensible que al final de los temas que he leído he terminado con una sonrisa de satisfacción por haber entendido aquello que antes me parecía imposible de comprender (como este de los intervalos).

    Mi respeto y gratitud absoluta para ti: se siente muy bien saber que hay gente como tú que desea enseñar y que además sabe hacerlo. En verdad gracias 🙂

    1. Muchas gracias por tus amables palabras Daniel. Es todo un placer escribir cuando uno sabe que cuenta con buenos lectores.
      Me alegro de estar contribuyendo a tu formación. Siéntete libre de plantear temas o dudas que no te queden claros que tal vez pueda aclarar en otros artículos.
      ¡Saludos cordiales!
      Saludos

  3. Que fácil! Llevó 50 años tocando instrumentos pero cada vez que intentó estudiar teoría o armonía me encuentro con términos que no entendía y abandonaba el estudio . Ahora comprendo fácilmente lo que he tocado durante más de diez lustros pero puedo técnificarme y mejorar rápidamentente mis interpretaciones.
    Gracias por estas enseñanzas . Nunca es tarde para aprender

    1. Qué tal, Jorge:
      Me alegro de que estos artículos te estén siendo útiles.

      Cada vez que se aprende algo nuevo se aporta más luz a lo que uno ya conoce. ¡Sin duda te ayudará a ser mejor músico en la práctica!

      Gracias por pasarte.

    1. La respuesta es no, en sentido estricto, aunque sí a efectos prácticos.
      Me explico: la distancia entre cualquier Re y cualquier Sol es siempre una cuarta. En el ejemplo, entre Re bemol y Sol sostenido hay una cuarta doblemente aumentada, cuya inversión es una quinta doblemente disminuida.
      A efectos prácticos puedes considerarlos una quinta justa, en efecto, pues es la misma distancia, y su inversión una cuarta.
      El problema surge que tal vez ho hayas elegido adecuadamente los nombres enarmónicos. Si ya partías de Reb, su quinta justa debe denominarse La bemol, en vez del enarmónico Sol sostenido. En una escala de Re bemol mayor, por ejemplo, el quinto grado es La bemol y no Sol sostenido, aunque ambas denominaciones correspondan al mismo sonido.
      Saludos

  4. Hola! nada más quería agradecerte por tu explicación, estoy llevando una clase llamada “armonía, arreglo y composición” justamente porque a pesar de que llevo estudiando piano desde hace 3 años nunca me han explicado la teoría y cuando intenté estudiarla por mi cuenta no le entendí sin embargo, en esta clase que te menciono me explican exactamente lo mismo que yo ya había leído en libros y no había comprendido!

    Tú, por otro lado, con unas cuantas palabras me ayudaste a comprender lo que no entendía en clase y que no encontré en los libros. De verdad muchas gracias! Con uno solo de tus posts pude comprender algo que hizo que todo lo demás que vi en clase cobrara sentido!

    1. Un placer, Gaby.
      Los conceptos de armonía son sencillos y, como tales, merecen una explicación sencilla también. Me alegro de que hayas encontrado aquí esa pieza que faltaba. 🙂
      Gracias por pasarte.

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