Acordes en la guitarra (éramos pocos y parió la abuela)

Siempre me ilusiona escribir un artículo sobre un tema que aún no haya sido tratado en el blog. Mientras lo hago, no puedo evitar dejarme llevar por ensoñaciones pensando en todo lo que me gustaría decir a lo largo de la serie, los conceptos importantes que desearía ilustrar con claridad. Esto me resulta tremendamente motivante.

La realidad, desde luego, se aleja bastante de lo soñado: el tiempo es limitado y mis inquietudes son muchas. Aunque, por lo general, considero equilibrada la atención que le dedico al blog, escribiendo entre tres y cinco artículos nuevos por semana, a veces resulta claramente insuficiente para atender como se merece cada una de las áreas temáticas que en él se tratan.

Es, naturalmente, el precio a pagar y fue una decisión que tuve que meditar bien cuando opté por este modelo en lugar de por otro más especializado.

Ante todo, quería que fuera un reflejo de mi forma de ser. Me podría pasar la vida entera aprendiendo de todo, construyendo puzzles y disfrutando del placer de colocar cada pieza sin preocuparme si lo acabaré o no. Mi gran motor de motivación es, ante todo, intrínseco, más que la satisfacción de objetivos. El verdadero placer, cuando eres capaz de vivir el momento presente, se encuentra en el camino más que en la meta.

Cuando se es trabajador, disciplinado y perseverante, es fácil descubrir que todos estos puzzles comienzan a tomar forma casi sin pretenderlo, ejerciendo el hábito constante de colocar una pieza y luego otra.

No estoy diciendo que no haya que perseguir objetivos. Por supuesto que sí y son un elemento importante en la motivación. Forman parte de la naturaleza humana y gracias a ellos se perfila el camino que luego tendremos el placer de recorrer.

Sirva todo este rollo, que debería repetir cada vez que presentase una nueva serie de artículos, como justificación, porque probablemente no podré satisfacer tus expectativas como lector si esperas una mayor frecuencia de aparición de entradas sobre tu temática favorita.

Lo que si te puedo asegurar es que cada pieza individual es, por si sola, autosuficiente. Si la interrogas y la escuchas con atención establecerá conexiones con el resto de piezas que ya posees en tu puzzle. Si, tras su cuidadosa lectura, se te originan nuevas dudas (piezas que buscar), me sentiré orgulloso por haber cumplido mi principal cometido.

La serie que tengo el placer de presentarte se denomina Acordes en la guitarra, y es una conexión práctica, aplicada al instrumento, de los conceptos teóricos expuestos en la categoría Armonía.

No se limitará a una simple colección de posiciones a memorizar. Aprenderemos a construirlos en cualquier parte del mástil, las notas e intervalos que los definen, su función. El objetivo a perseguir es dotarte de herramientas para que, llegado el caso en el que necesites un determinado acorde y no recuerdes su montaje, puedas aprender a deducirlo por ti mismo en cuestión de segundos. Y el proceso inverso: reconocer de qué acorde se trata simplemente observando su forma.

Pero, ante todo, lo que se pretende es extender tu universo armónico, algo que te enriquecerá como intérprete, arreglista o compositor.

Podrás encontrar todos los artículos, a medida que los vaya escribiendo, tanto en la categoría Armonía como en Guitarra.

Nos vemos, con las reservas expuestas al principio, dentro de muy poco. Hoy debo dedicarme a la armonía de otro modo: ensayo con la banda.

Javier Montero Gabarró


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8 opiniones en “Acordes en la guitarra (éramos pocos y parió la abuela)”

  1. Te leo y es como si recorriera mi propia vida, como si estuviera hablando en voz alta.
    Gracias por dejarlo plasmado en estas líneas, me encanta leerte, me da una agradable sensación y un orden a mis prioridades (las que atiendo o no).

    Matemáticas, música, programación no soy el único que se deja atrapar por esos temas tan “frios”. Un abrazo desde Argentina.

  2. Es la primera vez que leo uno de estos artículos poco dirigidos a la música. En un buen momento iré leyendo los artículos de Productividad.

  3. Hola, oye que delicioso e interesante se está poniendo esto de verdad , soy aprendiz de guitarra y esos tonos me tienen loca pero de alegría u entusiasmo pr aprendérmelos tengo tantos años con la intención de aprender pero hoy es mi tiempo eso lo sé y lo estoy aprovechando al máximo hoy te encontré en la amplia búsqueda de querer indagar más y más en este mar de notas ke se me h abierto ante mis ojos y mi curiosidad y x Duarte Zaz!!!aparecio tu blog me he pasado la tarde leyéndote y bebiéndome tu información tan amplía ke de seguro es igual de nutritiva ! Abrazos desde Florida

    1. Buenos días, Marisela:

      Celebro que estas páginas te resulten de ayuda. Ahora que has empezado con la guitarra, te animo a que perseveres en su estudio. Te será una compañera fiel toda la vida.

      Un abrazo.

  4. Excelente Javier, te felicito, Me había topado con tu vlog hace un tiempo ya, pero creo que he desperdiciado el tiempo al dejar que me gane la impaciencia por aprender. Por alguna razón estaba deseoso por aprender más y ser mejor en la guitarra, tanto que parecía obligado a hacerlo, y, pues, no estaba disfrutándolo. Creo que me tope con las oportunidades o experiencias adecuadas que me han motivado de nuevo, realmente tengo ganas, pero ya no de ser mejor apresuradamente, si no, aprender, creo que voy a dar una segunda vuelta por el blog leyendo todo palabra por palabra. Éxitos Javier, espero aprovechar todo esto que aquí has creado.

    1. Muchas gracias, Erianel. En cuestiones de música la impaciencia es un mal consejero. Sé constante y disfruta de lo que estás haciendo y los resultados irán llegando por sí solos, te lo garantizo.
      Por aquí sigo, no dudes en preguntar cualquier duda que te surja. Encantado de ayudarte modestamente en lo que buenamente se pueda.
      ¡Ánimo y saludos!

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