Libros que nunca se acaban

Suelo decir, cuando me preguntan si he terminado tal o cual libro, que los libros nunca se terminan de leer. Todo lo más, podremos haber leído, o no, su última página, pero no habremos acabado con él. Al menos, esa es mi actitud ante cualquier libro, trate de lo que trate, me apasione o me aburra su lectura.

Acostumbro a llevar un registro de cada libro que comienzo en el que anoto impresiones, frases o, en general, cualquier pensamiento digno de ser destacado que la lectura me sugiere. Con el paso de los meses, o los años, es un gusto reencontrarse después con esas anotaciones que, de un plumazo, te transportan y reimpregnan tu mente con las imágenes de ese momento.

Las segundas o sucesivas lecturas se afrontan de un modo muy distinto a la primera: puedes releer episodios concretos, o párrafos al azar, o dedicarte a desmenuzar las peculiariades de la psicología de los personajes y de las situaciones. O percatarte de elementos en la historia que habían pasado completamente desapercibidos en la primera “visita” y que ahora la alumbran bajo una nueva luz . Si el libro es técnico, conectas piezas que sólo podrías unir tras la visión global de una primera lectura.

Naturalmente, no todos los libros que caen en mis manos vuelven a ser visitados. La mayoría no lo son, de hecho. Mi tiempo es limitado y cada minuto que dedico a releer es un minuto que dejo de leer y, por lo tanto, de vivir el estímulo de una nueva experiencia. Pero, aún así, los visite o no, mantengo ante ellos siempre esa actitud de no-finalización, de tarea aún pendiente.

Y hay libros especiales que, sin haber alcanzado aún la última página, te hacen desear llegar a ella, para, esta vez con un lápiz en la mano y el cuaderno al lado, tener así la ocasión, cuanto antes, de volver a sumergirte en el placer de una segunda lectura.

Javier Montero

2 opiniones en “Libros que nunca se acaban”

  1. Leyendo este post, tengo que reconocer que no soy un gran lector de libros. Suelo tener siempre un libro cerca de la cama ya que es antes de acostarme cuando dedico un poco de tiempo a leer. Pocas veces (ahora mismo sólo recuerdo una) he leído un libro dos veces y desde luego, no tengo un registro con lo que me ha sugerido cada uno de ellos.
    Me parece muy curioso.
    A mi favor tengo que decir que hago algo parecido con la música: tengo un registro con una “nota” que me ayuda en futuras audiciones.

    Salud!

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