Tiempo para filtrar y tiempo para leer con Instapaper

Internet es un mundo fascinante para los que nos encanta leer. Es una fuente inagotable de información y podríamos pasarnos la vida entera leyendo sin parar y, aún así, no cubriríamos más que un infinitésimo de todo el material que podría interesarnos.

Por otro lado, no toda la información es de calidad y una de nuestras principales habilidades para no perdernos en esta maraña de lecturas debe ser saber establecer los filtros adecuados de acuerdo a nuestros intereses y circunstancias personales.

Quiero compartir con vosotros una técnica que aplico junto a una herramienta que me ayuda a conseguirlo.

Por lo general, salvo que esté leyendo simplemente como ocio, procuro separar los procesos de filtrado y de lectura.

Hay determinados momentos del día que dedico a la caza de material importante. A veces esos momentos no están planificados y surgen espontáneamente durante mi propia actividad cotidiana: un correo electrónico, una página con la que nos cruzamos; en cualquier instante podemos encontrarnos un texto cuya lectura nos podría resultar interesante.

A no ser que la lectura requiera mi atención profunda inmediata, me limito a echar un vistazo superficial al texto para juzgar su calidad, la importancia y el valor que me puede ofrecer. En ese instante tomo la decisión de si lo voy a leer o no.

Pero no lo leo en ese momento, pues probablemente con eso no haría más que olvidarme de lo que hasta entonces tenía entre manos para, descontroladamente, cambiar el rumbo de mis acciones. Es uno de los problemas de asomarse a Internet, uno sabe dónde empieza pero no dónde termina.

Reservo el documento para una lectura posterior y eso hago con todos los que me interesan y me voy encontrando en mi camino. Llegado el instante adecuado, concentro mis energías en la lectura del material pendiente.

El concepto es muy sencillo: tiempo para filtrar la información y tiempo diferente para leerla.

Para lograr esto, desde luego, se precisa de buenas herramientas. Voy a mostraros una que yo utilizo: Instapaper.

Instapaper nos permite recopilar todas esas páginas o artículos que nos interesan y cuya lectura deseamos aplazar.

Su uso es muy sencillo: en la web, de un modo absolutamente gratuito, creamos una cuenta de usuario. Una vez hecho esto, agregamos al navegador el botón Read Later. Instalarlo es tan fácil como arrastrarlo desde la propia página de Instapaper a la barra de herramientas, tal como se nos indica en la web.

Desde ese momento, cada vez que paremos en una página o artículo que nos interese, bastará con hacer clic sobre ese botón para que, automáticamente, se almacene su enlace en nuestra cuenta Instapaper.

Llegada la hora de leer material, entramos en la página de Instapaper, donde nos encontraremos con todo el contenido pendiente para que lo procesemos a conveniencia.

Esto no sólo nos facilita la lectura del contenido filtrado en el momento temporal que deseemos, sino que disponemos de un único repositorio en el que encontrar toda la información sin necesidad de ir saltando de una web a otra.

Pero ahí no acaba todo…

Los usuarios de iPhone o iPad tienen la aplicación Instapaper, disponible en la App Store. Una vez la configuramos con la misma cuenta que creamos en la web, el dispositivo descargará todo el contenido pendiente, con lo cual podríamos leerlo cómodamente offline cuando estuviésemos sin conexión a Internet. Nosotros decidimos cuántos artículos se almacenarán en el dispositivo.

Podemos agregar también el botón Read Later a Safari desde el propio programa del iPhone/iPad. Gran número de aplicaciones, como los lectores de feeds también tienen mecanismos para enviar los enlaces a Instapaper.

La funcionalidad de Instapaper se extiende también al mundo del correo electrónico. En el momento en el que creamos nuestra cuenta se nos asigna una dirección de correo “especial”. Guardamos esa dirección como nuevo contacto en nuestro correo. Ahora, cada vez que nos llegue un mensaje extenso que juzguemos interesante, podemos reenviarlo a esa dirección de correo, de modo que su contenido se agregará a nuestra lista de material pendiente.

Desde la web también podemos exportar nuestros artículos pendientes a un único fichero .epub o .mobi para su lectura cómoda en un ebook. O incluso podemos generar una salida de impresión adecuada por si queremos leerlo en papel, aunque esto es algo que desaconsejo completamente por cuestiones medio-ambientales.

Espero que lo explicado en este artículo os ayude a tener control sobre la información, y no al revés.

Javier Montero

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