Motín en Viciosfera

Lo habían intentado unas cuantas veces, pero, hasta hace dos días, siempre había conseguido mantener a los instigadores a raya…

Viciosfera no tocará nunca versión alguna, por mucho que pueda gustar y animar al público escuchar temas familiares y por muy particulares que pudiéramos lograr los arreglos.

Si en algo quiero que diferencie a nuestra banda del resto es en la calidad de nuestras composiciones. Creo firmemente en ella y no puedo permitir que se pierda el tiempo escaso del grupo arreglando versiones cuando hay tanto trabajo por delante.

Puede parecer autoritario, pero es uno de los axiomas incuestionables que dio inicio al proyecto hace unos cuantos años.

La única cesión a este respecto sucedió hace unos diez días cuando Raúl sugirió, ya sin mucha convicción tras mis continuas negativas, que adaptásemos “Les feuilles mortes” (también conocida como “Autumn leaves”, en su traducción al inglés).

Me pareció una propuesta interesante. Se trata de una canción compuesta en 1945 y que se ha convertido en un estándar de jazz, lo cual, en cierta manera, autoriza e invita a cualquier músico a incluirla en su repertorio.

Raúl me cedería el bajo para ocuparse exclusivamente de la parte vocal en francés. No habría, entonces, guitarra, y toda la armonía estaría sustentada por el teclado de Loreto y el bajo.

Ocasión perfecta para que Loreto profundizase en las disonancias del jazz y para que Vitor demostrase una vez más su versatilidad tocando la batería.

Y, como no, el debut de Raúl como cantante…, ¡y en francés!

Propuesta en conjunto irresistible, como comprenderéis.

Pero, como os iba diciendo, hace un par de días, hubo un motín…

Estábamos cargando los coches para el concierto que íbamos a dar unas horas después cuando, en un descanso, se sientan Raúl y Vitor y me dicen:

– Hemos decidido Vitor y yo que, a partir de septiembre, por cada mes que transcurra en el que no traigas una canción nueva, agregaremos una versión al repertorio.

Y acto seguido comenzaron a enumerar una relación de versiones candidatas, cada cual más espantosa.

No pude hacer otra cosa sino asentir. Tenían razón. Aceptan que no haya versiones, pero siempre y cuando haya material de trabajo suficiente en el que volcarse.

Y ese es mi compromiso. Cada mes compondré una melodía nueva. Que se pongan también las pilas los letristas, porque prefiero no tener que ocuparme de escribir letras. Dejo demasiado de mi alma en ellas.

Es mi compromiso, y así lo dejo por escrito…

Javier Montero

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