De vuelta a la cinta

Me he escapado a pasar unos días con mi familia en Madrid. Entre el equipaje que me he llevado, como era de suponer, figuraban mis zapatillas para correr.

Día de lluvia. Como tenía la posibilidad, he optado por acercarme a casa de mi hermana y utilizar la cinta que tiene allí.

Banda del pulsímetro al pecho y he arrancado dispuesto a hacer otro ejercicio aeróbico de los que estoy practicando últimamente. He acotado el límite superior en 145 ppm, aún a sabiendas de que no iba a alcanzarlo.

Para acompañarme, me han puesto de fondo la banda sonora de la ópera rock “Jesus Christ Superstar”, una obra maestra de la música.

Comienzo a ascender la velocidad gradualmente controlando las indicaciones del pulsómetro para que las pulsaciones no se disparen desde el primer momento.

En unos minutos me doy cuenta de que, a 8 Km/h estoy teniendo unas pulsaciones instantáneas de 140 ppm.

En circunstancias normales habría rebajado la velocidad para hacer descender el pulso, pero dado que estaba en una cinta que me permitía mantener la velocidad constante me decido a no modificar el ritmo y observar qué sucede con las pulsaciones a lo largo de la hora. Sólo en el caso de que peligrase el umbral de 145 le quitaría velocidad a la máquina.

El resultado no ha sido otro sino que las pulsaciones se han mantenido cómodamente alrededor de 140 sin apreciarse una tendencia definida a subir ni a bajar durante todo el entrenamiento.

Eso sí, he sudado tela, bastante más que en exteriores.

Denominación: 60′ FC media sub 145 ppm –> OK: 139 ppm
Exigencia: 3
Distancia: 8164 m
Tiempo: 60′
Ritmo medio: 7:21/Km
FC media: 139 ppm

Mi cuñado, que corrió el maratón el domingo pasado, me ha propuesto que me dé una escapada a Madrid el 29 de mayo a correr los 10K de Liberty por las calles de la capital.

Pues lo mismo me subo, si no hay otras opciones interesantes más cercanas.

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