¿Se puede profundizar más?

Con un kilo más, al menos, debido a los excesos de la Semana Santa y a lo bien que cocina mamá, me dispongo a retomar, con mucho mono, los entrenamientos habituales ya en Sevilla.

Quiero seguir avanzando en este ejercicio de autodescubrimiento que he empezado hace ya tiempo, el trabajo al mínimo de pulsaciones posibles.

Unos 25 grados llevaderos me han animado a salir temprano.

Rebajo en un punto el techo máximo, como vengo haciendo cada vez que noto mejoras, dejándolo ya en 144 ppm, aunque sé de sobra que este valor es simbólico, pues me estoy moviendo ya por pulsaciones bastante más bajas. No obstante, me motiva apretarme las tuercas muy poco a poco y sin prisa.

Cuatro y veinte de la tarde y me echo a correr. Gafas de sol, gorra y botella de agua en la mano.

Rápidamente las pulsaciones empiezan a subir, pero intento controlarlas desde el primer momento. Sin mucho esfuerzo logro sostenerlas alrededor de 139, sólo en algunas ocasiones alcanzando 142.

Esto promete, minuto veinte y estoy consiguiendo una media de 136 ppm y aún no han aparecido los instantes de magia aeróbica.

Pero poco a poco, como era de esperar, se empiezan a reducir mis pulsaciones. Voy muy lento, pero me siento cómodo.

Empiezo a tocar el valor de 133, ya soy capaz de sostenerme entre 133 y 135.

Y 132, 131, 130…

La media se reduce a 135 ya entrando la segunda media hora.

Pero la fiesta no termina ahí. En el minuto 47 cruzo la barrera, toco el valor 129 y las pulsaciones medias descienden hasta 134.

No doy crédito a lo que sucede. Me resulta tan sorprendente.

Me despido del ejercicio con dos nuevos regalos: a escasos dos minutos del final, alcanzo el valor mínimo y me pongo a rodar a 128 pulsaciones por minuto.

¡128 pulsaciones por minuto, al sol y con una temperatura de 24 grados!

30 segundos antes de la hora, el valor medio de las pulsaciones marca 133.

133 pulsaciones de media.

Ya tengo la absoluta certeza de que, con el tiempo, seré capaz de desarrollar ritmos decentes a menos de 140 ppm, disponiendo de un rango dinámico muy amplio a mi disposición cuando necesite dar caña.

Denominación: 60′ FC media sub 144 ppm –> OK: 133 ¡Ojo al dato!
Exigencia: 3
Hora de inicio: 16:19
Distancia: 7’02 Km
Tiempo: 60′
Ritmo medio: 8:33/Km
FC media: 133 ppm

Como doble premio, las sensaciones finales.

Si hay un ejercicio que verdaderamente “ennirvane” corriendo es hacerlo durante un tiempo prolongado al mínimo de pulsaciones posibles, creedme.

¡Qué deliciosa sensación de paz interior!

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