BitBite Python #3: Aula silenciosa en ausencia de profesores

Programa para el control de las aulas en ausencia de profesores.

Técnicas tratadas:

– Bucle while controlado por centinela
– Uso de diccionarios como estructura de datos flexible.
– Comprobación de si una clave determinada figura en un diccionario
– Modificación de los valores de un diccionario
Iteración sobre todos los elementos (claves – valores) de un diccionario

Nueva entrega de la serie BitBite Python, complemento práctico de los artículos del blog, en la que se desarrollan pequeños programas completos en Python empleando técnicas ya descritas en las secciones teóricas.

Hemos dedicado los últimos artículos a presentar una de las estructuras más poderosas y flexibles de Python: los diccionarios. Hoy mostraremos un ejemplo de utilización básico.

Para entender el problema a resolver, deja que te ponga primero en antecedentes:

Tengo un recuerdo nítido de mi infancia, en el colegio, cuando cursaba 2º o 3º de EGB. Era, por entonces, muy pequeño…

En determinadas ocasiones, si el profesor debía abandonar la clase para atender alguna gestión externa, encargaba a algún alumno (normalmente, el pelota de turno) para que se ocupase de mantener el silencio en el aula. Recuerdo que uno de esos días dejó un claro mensaje: “a quien abra la boca lo apuntas en la pizarra”.

Eran tiempos en los que algunos profesores ejercían y demostraban su autoridad a base de tortazos. Todos sabíamos que aquellos cuyos nombres figurasen en la pizarra recibirían una o varias bofetadas, dependiendo de la magnitud de su falta.

Aunque, por lo general, la dureza de los castigos lograba que nos mantuviésemos callados, siempre había valientes que desafiaban a la autoridad. No eran buenos estudiantes, pero todos los respetábamos y, en cierto modo, temíamos.

Ese día quise provocar al pelotilla que vigilaba la clase y abrí la boca. Simplemente la abrí, de ella no salió ningún sonido. Pero el muy tonto me apuntó en la pizarra, tomándose al pie de la letra las instrucciones del profesor.

Naturalmente, cuando regresó el maestro recibí la bofetada de rigor. Creo que fue mi primera bofetada y lloré por la injusticia cometida. De nada me sirvió alegar que no habia pronunciado ni pío.

Ahí estaba mi nombre en la pizarra, injustamente entre los temerarios valientes:

Diego | | | |

Luis | |

Javier |

Cada barra vertical indicaba el número de veces que el alumno había infringido la regla. Si a mí me dolió, imagínate cómo le quedó la cara a Diego.

Si trasladamos esa escena unas cuantas décadas más adelante, quizás el pelota de turno tuviese delante un ordenador portátil o un Smartphone con Python instalado y podría improvisar unas sencillas líneas de código para acometer la tarea impuesta en vez de utilizar la tiza y la pizarra.

Estudiemos cómo podríamos resolver el problema…

Nos haría falta algún tipo de registro en el que anotar la misma información que escribiríamos en la pizarra: un nombre y el número de faltas cometidas.

Son dos campos de naturaleza distinta íntimamente asociados. Podemos pensar en un diccionario, con clave (única e irrepetible) el nombre del osado que se atreve a hablar y como valor el número de veces que lo hace.

Vamos a crear, entonces, un diccionario vacío que iremos rellenando conforme alguien hable. Eso es algo tan sencillo como esto:

bocazas = {}

El programa nos pregunta, por primera vez, quién ha hablado:

bocaza = input('Introduce el nombre del bocaza [0 si vuelve el profe]:')

Esto lo volverá a preguntar, una y otra vez, hasta que el profesor regrese. Necesitamos un modo de indicar al programa cuando ha ocurrido esa situación y hemos decidido que sea mediante la introducción de un 0.

Este tipo de bucles se denominan controlados por centinela. Se procesa todan las entradas hasta que llega ese valor especial, el centinela, que indica el final del ciclo.

He aquí el bucle al completo:

while bocaza != '0':
    if bocaza in bocazas:
        bocazas[bocaza] = bocazas[bocaza] + 1
    else:
        bocazas[bocaza] = 1
    bocaza = input('Introduce el nombre del bocaza [0 si vuelve el profe]:')

Observa la detección del centinela. El ciclo se repetirá mientras la variable bocaza, empleada para registrar el nombre de quien abra la boca, tenga un valor distinto de '0'. Escribo el cero entre comillas, pues la función input() devuelve strings aunque aparentemente estemos introduciendo números.

El funcionamiento del bucle es sencillo: comenzamos comprobando si el alumno ya ha incurrido en falta, en cuyo caso incrementamos en una unidad su número. Si no tenía antecedentes previos, creamos la clave en el diccionario con valor inicial uno.

No te líes con los nombres: bocazas es el diccionario y bocaza, en singular, el nombre del alumno (que actúa como clave del diccionario).

Finalmente, una vez ha sido fichado el infractor, el bucle vuelve a preguntar de nuevo por el siguiente charlatán. Y así sucesivamente hasta que el profesor regrese a la clase (momento en el cual se introducirá un cero en vez del nombre de una alumno real).

Llegado este punto, el pelota está a punto de mostrar satisfecho al profesor el resultado de su vigilancia:

print('LISTADO DE ALUMNOS QUE HAN ABIERTO LA BOCA')

for hablador, veces in bocazas.items():
    print(hablador, '-->', veces)

Nos interesa el bucle for: observa el uso del método items(), sobre el diccionario para crearnos un objeto compuesto de pares clave-valor (alumno-faltas) sobre el que podamos iterar. La variable hablador toma, uno a uno, el nombre de cada alumno, mientras que la variable veces captura el valor asociado a ese alumno en concreto.

Si hay algo que no comprendas en todo este proceso, te recomiendo que te leas los últimos artículos de la serie Python, en los que se detalla el uso de estas técnicas.

Este es, finalmente, nuestro listado completo:

# aulasilenciosa.py

# Programa para el control de aulas en ausencia de profesor
# El Club del Autodidacta

bocazas = {}

bocaza = input('Introduce el nombre del bocaza [0 si vuelve el profe]:')

while bocaza != '0':
    if bocaza in bocazas:
        bocazas[bocaza] = bocazas[bocaza] + 1
    else:
        bocazas[bocaza] = 1
    bocaza = input('Introduce el nombre del bocaza [0 si vuelve el profe]:')

#Ha regresado el profesor: es hora de delatar a los bocazas
# y que reciban su justo castigo

print() #Escribe una línea en blanco
print('LISTADO DE ALUMNOS QUE HAN ABIERTO LA BOCA')

for hablador, veces in bocazas.items():
    print(hablador, '-->', veces)

Interactuemos con él y veamos cómo trabaja:

Introduce el nombre del bocaza [0 si vuelve el profe]:Luis
Introduce el nombre del bocaza [0 si vuelve el profe]:Javier
Introduce el nombre del bocaza [0 si vuelve el profe]:Diego
Introduce el nombre del bocaza [0 si vuelve el profe]:Luis
Introduce el nombre del bocaza [0 si vuelve el profe]:Diego
Introduce el nombre del bocaza [0 si vuelve el profe]:Diego
Introduce el nombre del bocaza [0 si vuelve el profe]:Diego
Introduce el nombre del bocaza [0 si vuelve el profe]:0

LISTADO DE ALUMNOS QUE HAN ABIERTO LA BOCA
Luis --> 2
Javier --> 1
Diego --> 4

Tan sólo falta la ejecución de la sentencia. Por suerte para mí, si el pelota ya tiene un Smartphone en el que ejecutar este script, eso significa que estamos en tiempos donde los profesores ya no pegan bofetadas.

Por ahí me voy a librar.

Javier Montero Gabarró


http://elclubdelautodidacta.es/wp/2012/08/bitbite-python-3-aula-silenciosa-en-ausencia-de-profesores/


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El Club del Autodidacta

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