LaTeX: Aproximación a la gestión de bibliografías

Objetivo: presentar las distintas maneras que ofrece LaTeX para la inclusión de bibliografías.

\LaTeX engancha, reconócelo. Admito que su aprendizaje es duro, pero no hace falta llegar a dominarlo para poder disfrutar de sus beneficios. Con un conjunto básico de técnicas y conceptos puedes lograr resultados tipográficos de calidad profesional.

Y es que el tiempo empleado en aprenderlo es amortizado con creces después. Si eres escritor, no necesariamente científico, seguro que valoras esa capacidad única que tiene de permitir que te concentres en lo que escribes sin preocuparte por el aspecto. Limítate a indicar qué es cada elemento y deja que \LaTeX se ocupe de la presentación y la gestión de las referencias cruzadas.

Con las bibliografías, otro tanto de lo mismo. Modifica tranquilo tu lista de referencias bibliográficas, que \LaTeX actualizará adecuadamente las citas a lo largo del cuerpo del documento. Puedes olvidarte también de su formato y confiar en la coherencia de \LaTeX, o personalizarlo de acuerdo a tus necesidades y reutilizarlo más adelante.

Existen diversos modos de gestionar la bibliografía en \LaTeX y vamos a aproximarnos a ellos de un modo gradual y creciente en complejidad.

Todo surge tras tu primera necesidad: tengo que incluir una bibliografía en este artículo. ¿Cómo lo hago?

Veremos que, al igual que sucede con otras estructuras, como las listas o las tablas, \LaTeX ofrece un entorno en el que figurará la bibliografía:

\begin{thebibliography}
....
\end{thebibliography}

Entre medias, empleando un comando especial, incluiremos cada entrada bibliográfica, que luego será oportunamente referenciada en el documento.

Este procedimiento, que explicaremos con detalle en el siguiente artículo, debe ser tu primera parada en el camino. Tiene sus ventajas e inconvenientes: es muy sencillo y en cuestión de un par de minutos puedes adquirir todo el conocimiento necesario para resolver tu problema; por el contrario, como limitación (que en determinadas circunstancias puede ser hasta interesante) tú debes ocuparte del estilo de cada línea bibliográfica, decidiendo qué debe figurar en mayúsculas o en cursiva o el orden de aparición de cada campo. Te recuerdo que escribir bibliografías es toda una ciencia repleta de normas y recomendaciones de estilo.

Una vez te vas sintiendo en tu salsa, si generas muchos escritos con bibliografía, te planteas inevitablemente la siguiente cuestión: ¿no habría algún modo de poder reutilizar entradas y no tener que volver a escribirlas cada vez?

Y es entonces cuando descubres el programa BibTeX

Con BibTeX mantienes uno o varios ficheros aparte con toda tu colección de bibliografías, tu librería. Después indicas las entradas que necesites en tu documento y \LaTeX, en conjunción con BibTeX, incluirá las referencias oportunas y construirá, automáticamente, el índice bibliográfico.

Es más, selecciona simplemente el tipo y estilo de bibliografía y el resultado presentará un aspecto coherente y uniforme.

¿Dónde obtenemos este maravilloso programa? No debes preocuparte: casi con toda seguridad BibTeX estará incluido en tu propia distribución de \LaTeX.

Puede que, con el tiempo, incluso BibTeX te resulte incluso pequeño y quieras personalizar aún más tu experiencia bibliográfica. Entonces deberás recurrir al uso de paquetes que extenderán la funcionalidad de \LaTeX y BibTeX.

Todo a su momento y según su proceso natural. ¿Listo para crear tu primera bibliografía en \LaTeX?

Javier Montero Gabarró


LaTeX: Aproximación a la gestión de bibliografías


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2 opiniones en “LaTeX: Aproximación a la gestión de bibliografías”

  1. Aquí dices que engancha Latex, xD no sé si en uno de los primeros también lo indicabas, doy fe, ya mismo me pongo al día con la serie, y puedo decir que intentaré hacer todos los documentos a partir de ahora con latex, para practicar, hace 3 días solo sabía que era, pero no como funcionaba, con tu serie coges una buena base 🙂 Gracias cómo siempre¡¡

    1. Lo bueno de LaTeX es que aprender lo básico se consigue pronto y con eso ya puedes lanzarte a preparar documentos enseguida. Luego, poco a poco, vas descubriendo paquetes que poco a poco van ampliando tu repertorio de técnicas.
      Es sorprendente. Yo también pasé muchos años mirándolo de refilón, como algo muy sofisticado exclusivo del mundo Unix, hasta que un día me decidí a estudiarlo.
      Ahora lo uso para casi todo. Estoy hasta pensando hacer un libro con una recopilación de todos los artículos del blog. En LaTeX, por supuesto. 😉

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